Ayer por la noche me acosté leyendo la revista Jeune Afrique de la semana pasada. La compré porque en la portada aparecía el siguiente titular: "Tunisie. Kaddafi, Aqmi: la double menace". La verdad es que el artículo es bastante interesante y bueno, arroja algo de luz tras los últimos rumores que se escuchan por aquí de que estamos bajo amenaza del Aqmi y algunas noticias en prensa que dicen que Libia (¡ojo! no los refugiados libios) está intentando traspasar la frontera tunecina. La verdad es que no hay día en que la prensa local no saque alguna noticia diciendo que la policía ha detenido algunos coches terroristas procedentes de Libia (o no). Sin embargo, hace ya varios días que no aparece nada sobre los ataques de los aliados de Gadafi hacia la frontera tunecina.
Bueno, el caso es que me acosté dándole vueltas a la doble amenaza y también al nuevo toque de queda que hay en Metlaoui (al sur del país). En la capital de momento seguimos tranquilos. A ver... que pierdo el hilo... la doble amenaza. Pues eso, que me duermo y sobre las tres de la mañana escucho el mayor estruendo de mi vida. Me moría, pensaba que nos estaban bombardeando o algo parecido, había un montón de luz, muchísimo ruido, todas las alarmas de los coches habían saltado... y una tormenta con granizos que yo no había visto en mi vida.
Me levanté corriendo y me puse a cerrar ventanas y a mirar al cielo, porque no podía creer que todo eso lo pudiera provocar una tormenta. Pues sí.
A partir de esta noche lo único que voy a leer van a ser libros de Disney. A ver si así no me autosugestiono.
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